miércoles, 17 de diciembre de 2014

The Rock and Roll Experience

El Instituto Nicaragüense de Cultura y  The Art Emoporium crearon un evento donde el protagonista fue el rock. Por primera vez se hace una actividad con un  tema de este tipo; en ella participamos pintores, escultores, músicos, cantantes, diseñadores, fotógrafos etc que nos expresamos en nuestras respectivas técnicas en temas de canciones e intérpretes del rock de los años 60, 70 y 80. Hubo mucho artista joven y emergente.

Exposición de Pinturas en el Palacio de La Cultura, Managua, Nicaragua.
















                     






viernes, 19 de septiembre de 2014

Exposción de Grabados " Glifos de lo Clásico a lo Moderno."



Glifos es un taller de gráfica en Managua, está conformado por un grupo de artistas, tanto de la vieja escuela como emergentes; el propósito del taller ha sido dejar las puertas abiertas a la experimentación, utilizando distintas técnicas desde las tradicionales como lo son el aguatinta, la xililografía, punta seca etc. hasta técnicas nuevas como la monotipia, colografía, grabado digital etc; también es importante señalar el uso de materiales reciclados en la producción del grabado.

A continuación dejo algunas imágenes de la muestra de grabados que se realizó el 18 de septiembre de 2014, donde participaron 19 artistas del grabado.

Monotipia y origami, " Volcanes y Mar" Rina Rodríguez Salamanca


Monotipia  de Henry López

Madera Perdida, Itziar Garalde


Monotipia de Sergio Velásquez


martes, 8 de abril de 2014

La Gigantona




"Florentina" la gigante de León, tiene 11.40 metros
 de alto, se utilizaron 300 yardas de tela, y 15 costureras 
para la confección del vestido.
En noviembre de 2013, en León, Nicaragua, se construyó  la Gigantona más grande del país, esto como producto de la celebración del carnaval de Mitos y Leyendas,  me pareció apropiado referirme a este evento que ayuda a mantener vivas nuestras costumbres, por tal razón me referiré a su origen folklórico.
La Gigantona  nace del baile de Gigantes y cabezudos como producto de la colonización. Esta danza traída por los españoles consistía en la representación de una mujer española y el colono que proclamaba el honor y la dignidad de la corona española.
No se puede precisar hasta donde pueden darse algunas expresiones de los indígenas en lo que respecta a la danza. No es difícil suponer que las nuevas figuras de gigantes y cabezudos, haya llamado la atención, por su carácter exótico y casi mítico, y haya terminado por sustituir a las figuraciones. Los indios que estaban siendo víctimas de la colonización, idearon una forma de expresión de protesta hacia la corona española.
El indio esculpió la gigantona, queriendo de esta manera representar a la corona española, de una forma burlesca, satírica, que a pesar de su belleza y de su grandeza, ellos, los indios la hacen bailar al son de los tambores y la detienen cuando el coplero declama. Por este motivo el indio se siente superior.

El indio se representó en el enano cabezón, pequeño de estatura pero grande en ingenio, capaz de decir lo que quería a los españoles utilizando elementos de su propia cultura y adaptándolos a las nuestras.
En los atardeceres de algunas ciudades de influencia colonial  aparece la legendaria dama, rebosante de frescura y color, adornada siempre de sus joyas doradas, al son hueco de los tambores y bajo la luz pálida de las estrellas forradas en papeles multicolores, baila la gigantona, con sus vestidos de colores vivos, con una diadema de colores resplandecientes o una corona dorada, luce siempre su larga cabellera, y de acuerdo a la descripción que hizo el historiador nicaragüense, Edgardo Buitrago, la dama, inicialmente se colocaba en el centro de un círculo formado por los faroles y los tambores, mientras el paje, se sitaba frente a ella. Al romper el son de los tambores, La Gigantona, avanzaba  hacia adelante y retrocedía  al compás del ritmo ejecutado y con gran agitación, luego da una media vuelta hacia la derecha y otra hacia la izquierda extendiendo los brazos en toda dirección.  Este baile se ha mantenido en algunas ciudades e incluso ha surgido ciertas gigantonas muy peculiares en la Capital que se mueven en la zona de los bares nocturnos donde el paje baila al mismo compás con un típico brincadito (salto), que le hace flexionar pronunciadamente, hacia atrás las piernas, yendo y viniendo, a uno y a otro lado de la Gigantona. En ciertos momentos, el paje, ordena silencio a los tambores y declama sus coplas ante La Gigantona, que permanece quieta; reanudándose el baile al terminar la recitación. Y así, tras varias suspensiones en las que se siguen recitando versos, continúa la danza como por espacio de unos quince minutos. Hoy en día esos versos son recitados sobre acontecimientos populares.